LA MUJER CHINA

PROSTITUCION EN CHINA

La Prostitución en la República Popular China es un fenómeno que, a diferencia de otros estados, ha sufrido una serie de cambios tanto en su dimensión como en su regulación legal. Desde que se abolieron los controles sociales a principios de los años 80, la prostitución en China continental no sólo se ha vuelto más visible, sino que se puede encontrar tanto en zonas urbanas como rurales. Pese a los esfuerzos del gobierno, la misma se ha convertido en una industria que aglutina a muchas personas y que genera importantes beneficios. A la prostitución se le achaca generalmente una íntima relación con el crimen organizado y  la corrupción.

Las actividades relacionadas con la prostitución en la China continental se caracterizan por ser de varios tipos y precios. Los vendedores de sexo proceden de distintas clases sociales. La mayoría son mujeres, aunque en los últimos años ha habido un repunte de la prostitución masculina. Los locales donde se ejerce la prostitución suelen ser hoteles, karaokes y peluquerías.

Mientras que el gobierno siempre ha sido duro con los organizadores de la prostitución, ha mantenido una posición vacilante con respecto a las prostitutas. En algunos momentos ha considerado la conducta como delito y otras veces como falta. Desde la reaparición de la prostitución en los años 80, las autoridades gubernamentales han intentado encauzarla en primer lugar a través del sistema legal, con la actividad diaria de tribunales y la policía y otras veces a través de campañas policiales de gran intensidad para fomentar la disciplina social. Pese a los intentos de ONGs internacionales y expertos internacionales, no hay una corriente favorable a la legalización del sector del sexo ni en la población ni en el gobierno.

 

 

La policía china ordena las prácticas de prostitución en una jerarquía descendiente de 7 escalones aunque esta clasificación no cubre todas las prácticas que existen.Estos escalones representan la naturaleza heterogénea de la prostitución y las prostitutas.

 

 

Primer escalón - baoernai (包二奶)

Mujeres que actúan como segundas esposas de hombres adinerados y en posiciones influyentes, incluidos los gobernantes y empresarios de la China continental, así como hombres de negocios del extranjeros. Esta práctica se define como prostitución debido a que en su mayor parte las mujeres necesitan a un hombre que les provea de sustento económico en forma de pensión regular. Estas mujeres cohabitan frecuentemente con sus "clientes" y en algunas ocasiones tienen ambición de convertirse en la esposa real.

 

Segundo escalón - baopo (包婆 "señorita de compañía")

Mujeres que acompañan a hombres de clase alta por un tiempo determinado, por ejemplo, durante un viaje de negocios, recibiendo una compensación económica por ello. Los dos primeros escalones han sido objeto de un acalorado debate público debido a que están explícitamente relacionados con la corrupción gubernamental. Muchos comentaristas han sostenido que estas prácticas son una expresión concreta del derecho burgués.[27] La asociación All-China Women's Federation, que es uno de los principales baluartes del movimiento feminista en China, así como grupos de mujeres de Hong Kong y Taiwán, aúnan sus esfuerzos para erradicar esta forma de concubinato, ya que las consideran prácticas que violan la seguridad económica y emocional del contrato marital.[28]

 

 

Tercer escalón - santing ( "tres salas")

Mujeres que llevan a cabo actos sexuales con hombres en karaokes, discotecas, bares, teterías y restaurantes y otros establecimientos. Estas mujeres reciben recompensa económica en forma de propinas así como una comisión por los beneficios obtenidos por el consumo de comidas y bebidas por parte del cliente. De forma eufemística se llama a estas mujeres sanpei xiaojie (三陪小姐: "Mujeres de los tres acompañamientos"). Estas mujeres suelen empezar permitiendo que se les toque el cuerpo para más tarde, si el cliente lo desea, practicar sexo.

 

 

Cuarto escalón - "Chicas del timbre" (咚小姐 "señoritas dingdong")

Mujeres que buscan compradores potenciales de sexo llamando a las habitaciones de un hotel. La práctica común es sólo un contacto sexual, aunque también se ofrecen servicios de toda la noche por los que se paga habitualmente el doble o el triple del precio individual.

 

Quinto escalón - falangmei (发廊妹 "Asistentas de peluquería")

Mujeres que trabajan en lugares que ofrecen servicios sexuales comerciales bajo el sobrenombre de masajes, gimnasio, sauna, barbería, peluquería y termas. Los servicios habituales son la masturbación y el sexo oral.

 

Sexto escalón - jienü (街女 "Chicas callejeras")

Mujeres que se ofrecen a los hombres en las calles.

 

Séptimo escalón - xiagongpeng (下工棚 "prostitutas de chabolas")

Mujeres que venden sexo a trabajadores de barrios bajos o zonas rurales.

Los dos últimos escalones se caracterizan por ser exclusivamente para conseguir dinero u otro tipo de recompensa material. No están relacionados explícitamente con la corrupción del gobierno, ni el nuevo sector de negocios chinos. Las mujeres clasificadas en los dos últimos escalones venden sexo a cambio de pequeñas sumas de dinero, alimentos o refugio.

 

 

 

Políticas

Pese a la regulación legal, el Ministerio de Seguridad Pública suele tratar a las prostitutas como quasi-delincuentes. La policía china realiza controles regulares en los espacios públicos, ayudados muchas veces por asociaciones ciudadanas para perseguir la prostitución. Debido a que las prostitutas de escalones bajos trabajan en la calle son las más fáciles de detener. También es más común que se detenga las prostitutas en vez de a los clientes. La gran mayoría de los detenidos por motivos de prostitución suelen ser puestos en libertad tras el pago de una multa y una fianza.

En respuesta a estas patrullas, los vendedores y compradores de sexo han adoptado una gran variedad de tácticas para evitar las detenciones. La movilidad espacial que permiten los sistemas de comunicación modernos, tales como los móviles y los busca, así como los medios de transporte modernos como los taxis y los coches privados han reducido en gran medida la capacidad de la policía para detener a las personas relacionadas con el mundo de la prostitución.

Junto con las políticas de prevención, que son a largo plazo, se encuentran las campañas policiales periódicas. Estas redadas se complementan con anuncios en los medios sobre la legislación existente en materia de prostitución en todo el país. Además se suelen publicar estadísticas de los arrestos así como de informes de funcionarios explicando lo difícil que será erradicar la prostitución. El uso de estas campañas ha sido fuertemente criticado por estar inspirado en una ideología desacreditada típica de los años 50.

La primera meta de los controles sobre la prostitución de la República Popular China en los años 90 eran los locales de entretenimiento y las hospederías. Estos controles culminaron con las campañas de "golpe duro" de finales de los años 1999 y 2000. Mientras que estas campañas han fracasado en su intento por erradicar la prostitución, sí se han logrado mejoras en cuanto a las circunstancias laborales de las mujeres, especialmente con la abolición de los contratos laborales con fines sexuales y el derecho a no ser sexualmente acosadas en el lugar de trabajo.

La policía china ha demostrado, sin embargo, que es incapaz de erradicar el tipo de prostitución de los escalones más altos. La naturaleza del concubinato y segunda mujer hace que sea la sociedad la encargada de perseguirlo y no una labor policíaca. Debido a los cambios sociales, la policía china está profesionalmente obligada a no entrometerse en las relaciones de las personas de una forma coercitiva. Las fuerzas de seguridad varían en su forma de acercarse al sujeto dependiendo de la zona donde se encuentre. En algunas áreas, los "centros de masajes" de las calles principales se suelen dejar impunes aún sabiendo que en ellos se practica la prostitución.

Comentarios

upsººº siempre la prostitucion la acer quien quieree oonoo

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